Aprovechemos este Día Mundial del Medio Ambiente para enfocar nuestras miradas en unas polinizadoras que aportan muchísimo a este mundo: las abejas. Que, dicho sea de paso, también fue el Día Mundial de las Abejas hace muy poco, el 20 de mayo.





En la Península de Yucatán, desde hace 6 años, existe un proyecto nombrado Miel Nativa Kaban, que nació para concientizar sobre la importancia de las abejas nativas, las abejas meliponas, las abejas sin aguijón; así como para contribuir con su conservación, como parte de sus acciones para lograr esto último, cuentan con lo que llaman hospital de abejas, donde tienen 9 especies de abejas nativas.



En el hospital de abejas, no buscan la producción de las abejas, sino rescatarlas para que, en algunos casos, sus colmenas puedan convertirse en donaciones hacia productorxs que enfrenten alguna crisis por la cual requieran crías que sean de apoyo.



Este proyecto surgió por la conservación de las abejas, buscando crear un impacto positivo, tanto para el medioambiente –desarrollando consciencia sobre la importancia de las polinizadoras– como para el comercio justo para las y los productores.
Su presencia es importante porque las abejas nativas particularmente se encuentran en riesgo y proyectos como este permiten preservarlas.




