La obra fusiona arte y activismo frente a la amenaza de megaproyectos extractivos, como la planta de Heineken que podría utilizar millones de litros del acuífero yucateco.
La obra fusiona arte y activismo frente a la amenaza de megaproyectos extractivos, como la planta de Heineken que podría utilizar millones de litros del acuífero yucateco.