El Indie Fest es un evento que comenzó en Campeche hace más de una década; en el 2010 tuvo su primera edición y, en palabras de su organizador, Miguel Castillo, este nació para que “el talento local y regional pudiera compartir escenario con artistas de talla nacional”. Con tanto tiempo de trayectoria, la historia ha sido larga y llena de experiencias diversas, incluyendo tres ediciones virtuales durante el confinamiento por COVID-19. Y, finalmente, la mudanza del escenario hacia Mérida.
El evento de origen en Campeche con la asistencia de unas 300 personas, en su última edición tuvo 5 mil asistentes. En la actualidad toma los escenarios de Mérida y esperan que con el tiempo el impacto llegue a ser de tal magnitud que se convierta en un festival de dos días.
“A mí algo que me da mucho orgullo, y creo que a los tres, lo hemos platicado… Yo recuerdo cuando estaba más morrillo iba a festivales en la Ciudad de México y también fui asistente del Indie Fest y cuando me invitaron a participar me sentí muy orgulloso”,
expresó Rodrigo Espinosa, organizador del Indie Fest Yucatán.
En ese momento, contó, no tenía una noción clara de cómo lo iban a lograr, pero sabía que así sería y que su experiencia en la organización de eventos y toquines les ayudaría para hacer posible este festival. Su sorpresa fue que no resultó tan sencillo. Pero nunca se rindieron, iniciaron con la claridad de que este sería un festival que se sostenga solo y que crecerá con el tiempo.
La primera edición en Mérida tuvo la misma audiencia que la primera de Campeche: 300. Lograron hacerla gracias a que consiguieron alianzas con empresas privadas, Sedeculta y hoteles. Desde entonces “el Indie Fest busca traer a Yucatán música que tal vez nunca creías que ibas a escuchar en tu ciudad”, dijo Alejandro Castilla.
El Indie Fest Mérida busca ampliar la escucha y abrir nuevos territorios musicales para el público: electrónica, rock, funk, pop, propuestas urbanas y fusiones contemporáneas conviven en un cartel que apuesta por la diversidad y la curiosidad del público yucateco.
En esta edición destaca la presencia de Austin TV, una de las bandas independientes más influyentes de México, cuyo regreso ha revitalizado la escena con nuevos temas, giras nacionales e internacionales y una comunidad que sigue encontrando en su post‑rock instrumental un espacio de identidad y emoción colectiva.
A ellos se suma BLNKO, cuyo proyecto sintetiza música y un lenguaje que forma parte de una generación en transición, mezclando géneros y referencias en un universo propio. Como en cada edición, el festival también impulsa a las escenas locales con bandas como Carrera al Fin del Mundo, Zilver, Pedro Honda, Moon Jungle, Mi Personaje Favorito, Viajeros Ácidos y Damián Medina, seleccionadas de entre más de 100 proyectos de Yucatán y la región.

Para los organizadores, este tipo de espacios no solo abren puertas a artistas regionales, sino que fortalecen su profesionalización y consolidan un ecosistema independiente que rara vez encuentra plataformas de esta escala.
Un evento como este, dijo Alejandro Castilla, es relevante porque hay muchos otros festivales que vienen a la ciudad, pero ¿quiénes les abren espacio a las bandas locales? Abundó que este tipo de espacios son importantes, más allá de darse a conocer, por la profesionalización que implican en el proceso para las bandas y artistas.
Recientemente, las personas que organizan el Indie Fest en Yucatán y Campeche participaron en las actividades de la sexta edición de Viva la Disco, un encuentro que se ha consolidado como uno de los tianguis culturales del disco más importantes de la península de Yucatán y que, en esta ocasión, también sirvió como cierre del Encuentro del Sector Musical Independiente del estado.
La jornada permitió reunir a personas de distintas generaciones y proyectos que comparten algo en común: el gusto por la música y todo lo que ocurre alrededor de ella.
Hubo conversatorios con periodistas musicales, promotores y personas involucradas en diferentes proyectos de la escena independiente. También participaron quienes mantienen viva la cultura de coleccionar y compartir música a través de vinilos, casetes, pósteres, libros y playeras.
Y había espacio para todos los gustos porque entre los puestos era posible encontrar desde una playera con la portada de un disco de Pink Floyd hasta otra dedicada al buen Chico Che, en una mezcla que refleja precisamente la diversidad musical que puede convivir en un mismo encuentro.
También estuvieron presentes jóvenes que participarán en el Indie Fest. Escucharlos hablar con entusiasmo de sus proyectos permitió asomarse a otra parte importante del festival: una generación que ha encontrado en la música una vocación y un camino para expresarse, encontrarse con otras personas y contar lo que piensa y siente.
Ese intercambio entre quienes llevan años construyendo espacios alrededor de la música y quienes apenas comienzan a abrirse camino forma parte del espíritu que busca impulsar el Indie Fest: generar encuentros, fortalecer la escena independiente y demostrar que la música construye comunidad.


