¿De cuántas manifestaciones por el agua te has enterado este año? Principalmente entre los meses de abril y mayo de este 2026, hubo diversas protestas vecinales por la falta de cumplimiento a este derecho reconocido en el Artículo 4° Constitucional; como consecuencia, en Habitación Propia realizamos una encuesta para obtener una pequeña muestra de la situación.
Artículo 4, párrafo 6: Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines
Nuestra encuesta fue respondida por 84 personas en el mes de mayo, y nos permitió identificar que la mayor parte atraviesa problemas con respecto a la presión de agua: 75 por ciento de quienes respondieron se encontraban en dicha situación, 41.7 por ciento estaba teniendo fallas intermitentes y 21.4 por ciento de plano no tenía agua.
Esta problemática no solamente afecta la calidad de vida, sino que también se traduce en un gasto adicional para los hogares; entre las personas que participaron en nuestra encuesta, 73.8 por ciento señaló que la situación añadió un costo en su vida.
A pesar de la situación no toda la gente reporta, aunque sí la mayoría: un 63.1 por ciento sí realizó su reporte, mientras que 36.9 por ciento no lo hizo. Con base en el siguiente dato, puede inferirse que las personas que no reportan no lo hacen por desconfianza en la atención que recibirán: 95.2 por ciento dijo no recibir atención o seguimiento a su reporte*
Un dato que hay que subrayar es el tiempo que las personas han vivido esta situación, 28.6 por ciento indicó que ha sido por un año o más y 13.1 por ciento ha estado más de cinco años con la misma problemática.
Los datos no son lo único que importa cuando se trata de un derecho básico, hay situaciones más humanas que no pueden medirse, pero que sí deben considerarse. Una de las encuestadas narró:
“Mi abuela, con una edad de 84 años, tiene que estar acarreando sus cubetas desde la toma principal de agua potable hasta su baño y cocina para poder usar agua a pesar de que ella vive atrás del cárcamo de agua potable”
Además de otras situaciones tan sensibles como la anterior, también reportaron que perciben el impacto de proyectos inmobiliarios y construcciones:
“Muchas viviendas de la colonia son habitadas por extranjeros , los cuales tienen bombas para recolectar agua, piscinas. Problema el cual considero que influye en la baja presión del agua, principalmente fines de semana es cuando más sucede”.
“La presión de agua es muy baja y muchos días es nula. Estamos cerca del parque de la plancha y plaza patio, así como otros proyectos inmobiliarios en construcción y nuevos negocios que han afectado muchísimo el suministro de agua de la colonia”.
“No tenemos la infraestructura necesaria para el crecimiento acelerado de la ciudad, se aprueban proyectos sin tomar en cuenta el suministro de agua que requieren”.
Los comentarios y señalamientos recibidos mediante la encuesta también permiten conocer que la gente está identificando y reportando fugas de agua y tuberías viejas o en mal estado, pero que dicha situación no está siendo atendida; la constante alrededor de esto es la exigencia hacia las autoridades para atender la problemática, pero de forma digna y con tratos respetuosos.
Entre todos estos datos, es importante mencionar también que la JAPAY, en mayo, comunicó que realizó un convenio con el Instituto Tecnológico de Mérida (ITM) y, en junio, que realizó otro convenio con la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY); a través de estos, señalaron, se pretende “sumar talento estudiantil, capacidad especializada e infraestructura de laboratorio a las acciones orientadas a mejorar el sistema hidráulico metropolitano”. Aunque no se pretende minimizar la capacidad del estudiantado ni las aportaciones que puedan realizar, o la utilidad de los laboratorios y herramientas técnicas de dichas instituciones, sí se cuestiona si estas acciones tendrán un impacto directo y próximo para la situación actual del acceso al agua.
Cabe mencionar que, para la publicación de esta nota, desde el primero de junio –cuando finalizamos la encuesta– se solicitó una entrevista con Francisco Torres Rivas, director de la dependencia, para preguntarle sobre la situación actual del servicio, así como proyectos próximos para atender la situación; sin embargo, tras ser redirigida con el departamento de comunicación social para agendar la entrevista, hasta esta publicación no concretaron una fecha para realizarla. Por tal razón, esta publicación se realiza únicamente con información oficial y pública de la dependencia.
Por otra parte, un comunicado de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), indicó que en la Quinta Sesión Ordinaria 2026 de la Comisión de Regulación y Seguimiento de los Programas Federalizados (CORESE) de Yucatán acordaron que “entre el Gobierno de México, el estado y los ayuntamientos, invertirán más de 100 millones de pesos (mdp) en obras y acciones hidráulicas que permitirán mejorar la infraestructura de agua potable, saneamiento y desinfección de agua, beneficiando directamente a miles de familias y fortaleciendo el derecho humano al agua en las comunidades yucatecas”.
El mismo comunicado indica que dicha inversión presupuestal formará parte del Programa de Agua Potable, Drenaje y Tratamiento (Proagua), mediante la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en coordinación con la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (JAPAY) y los ayuntamientos de Chichimilá, Mérida, Suma, Tizimín, Tzucacab y Valladolid.
Es inhumano que con el clima que hay en la ciudad no podamos contar con un servicio que puede aminorar un poco el impacto de eso. La falta de un servicio básico afecta directamente a nuestra salud emocional,
mientras eso ocurre, las personas opinan
El agua es un derecho humano porque es una necesidad básica que no puede esperar y precisa de atenderse a la brevedad, por salud física y emocional. ¿Qué pasa con este derecho en Yucatán?
La crisis hídrica, tiene un trasfondo estructural: crecimiento poblacional sin control y nula inversión en infraestructura pública, pero también tiene una pobre visión bi-partidista, el agua, sus fallas y el descontento, se ve por un partido u otro, como un engranaje de votos,
esta fue la opinión de una persona encuestada
*Si bien esta pregunta estaba dirigida únicamente a las personas que realizaron un reporte, fue respondida por la totalidad de las personas participantes. No obstante, dado que el 95.2% de las respuestas se concentró en una misma opción, se considera que este error metodológico tuvo un impacto limitado en la tendencia observada, por lo que el análisis se presenta tomando como referencia la distribución general de las respuestas.


