Por: Juan Pablo Vázquez Lagunes*
Hoy en día el significado de la palabra globalización se asocia a un puente a gran escala en el cual se facilita el acceso y circulación de personas, bienes o servicios, atravesados por ideologías y posturas políticas. Esto involucra tratados comerciales entre países, la comunicación inmediata a través de tecnologías de la información, el consumo de marcas transnacionales, transformaciones identitarias, variedad de flujos migratorios, así como movimientos sociales de escala global. El fenómeno ha sido de interés de estudio desde hace unas décadas y no está exento de las reflexiones de nuevas generaciones en formación de antropología social.
La globalización tiene diversas interpretaciones o posturas. Posterior a la guerra fría, este proyecto era visto por ciertos sectores como uno de carácter utópico (en el discurso al menos) que pretendía generar consensos, desaparecer las desigualdades entre sociedades a través de la libertad, la democracia, la tecnología, el flujo libre de capital y el libre mercado. Antropólogos como Arjun Appadurai, también advertían sobre los efectos negativos del fenómeno, observando nuevas manifestaciones de despojo, violencia y una creciente desigualdad.
Bajo esta línea argumentativa, fue que el pasado viernes 22 de mayo, en la biblioteca de la unidad académica “Elvia Carrillo Puerto”, el alumnado de la licenciatura en antropología social de la UADY llevamos a cabo el coloquio “Globalización y desigualdad desde la antropología mexicana” como parte de la asignatura “Antropologías mexicanas” impartida por la Mtra. Abril Méndez. Al evento nos acompañaron familiares, amistades y los antropólogos Francisco Repetto y Luis Várguez, quienes aportaron valiosos comentarios.
La exposición del coloquio se organizó a través de 3 mesas de debate y dos exposiciones de posters en los cuales se agruparon distintas problemáticas de interés para los alumnos. La primera de ellas, se llamó Manifestaciones de la globalización en la ciudad y desigualdades urbanas y contó con la participaron de los alumnos Juan Pablo Vázquez, Sharon May, Rocío Morales y Víctor Llovet. La discusión en esta mesa giró en torno a dos ciudades: Mérida (Yucatán) y Granada (España). En las dos primeras exposiciones se discutió acerca de la organización y crecimiento de la ciudad de Mérida, particularmente, en el centro y en las zonas metropolitanas. Actualmente, la ciudad vive una disputa del espacio urbano en el que la política pública se alinea con el sector privado para favorecer personas que cuentan con el capital suficiente para habitar y consumir la ciudad. Después, la segunda exposición trató sobre cómo la cultura gitana es instrumentalizada como un producto de consumo para una experiencia turística mientras que históricamente ha sido relegada y estigmatizada.
Posteriormente, la segunda mesa Resistencia indígena ante megaproyectos contó con la participación de los alumnos Karim Collí y Gabriel Berman. En esta mesa se discutió acerca de la legitimidad de las poblaciones mayas acerca del uso de su territorio frente al avance de megaproyectos impulsados tanto por el Estado como por la iniciativa privada. En este sentido, se reflexionó sobre las tensiones existentes entre los discursos de desarrollo económico y las formas de vida comunitaria, así como sobre los impactos ambientales, culturales y sociales que estos proyectos generan en las comunidades indígenas.
Después, se realizó la exposición de posters por parte de los alumnos Miguel Aranda, Regina Martínez y Julio Santamaría. En la primera presentación, se discutió sobre los impactos significativos de la actividad minera en el territorio de Xcucul Sur, especialmente en relación con las afectaciones ambientales y las transformaciones en la vida cotidiana de la comunidad. En segundo lugar, la segunda presentación abordó acerca de los procesos de la gentrificación en la ciudad de Mérida y el cómo afecta a las poblaciones locales mediante el aumento del costo de vida, la transformación de espacios tradicionales y el desplazamiento gradual de habitantes originarios.
Finalmente, en la última mesa Pensamiento decolonial y globalización contó con la participación de la alumna María León en la cual se discutió sobre el hecho de insistir en el estudio de los movimientos indígenas desde perspectivas decoloniales que cuestionen las formas tradicionales de producción de conocimiento. Esto a través de su exposición sobre el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.
Durante el coloquio se buscó comprender y visibilizar cómo la globalización continúa reproduciendo relaciones de poder y desigualdad que afectan a distintos grupos sociales, con especial énfasis en pueblos originarios. También se compartió la urgente necesidad de construir análisis críticos que reconozcan formas de resistencia, organización y producción cultural. El coloquio fue un espacio para reconocer también la importancia de estos ejercicios académicos y de la inquietud de hacerlos más públicos, pues son temas de interés común.
*Juan Pablo Vázquez Lagunes
Es estudiante de octavo semestre de la licenciatura en Antropología Social.


